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Yo no entendía esta devoción de los Italianos…

2 may 2024
4 min de lectura

La pasíón de los Italianos por la comida



‘Mamma mía’, ‘Che Buono’, Che Bontá’, ‘Squisito’ 

....acompañado de varios gestos con la mano, son señales de que ya estoy perfectamente integrada en la cultura italiana y que todo va engranando poco a poco, pasito a pasito.  He aprendido a vivir en un mundo que no conocía y en donde sienten gran amor y pasión por la comida.  




En mi caso, aunque nunca puse una resistencia ‘consciente’, debo admitir que antes me molestaba bastante el hecho de que en toda reunión, fiesta, encuentro, momento en el que hay en una conversación, un intercambio o una interacción con cualquier persona en Italia; empiece, termine (o nunca termine, pues el italiano puede hablar infinitamente de la comida) con las bondades que produce su tierra o del profundo estima que sienten por la comida, sus bebidas o sus alimentos. 


Cuando conocí a mi Amore, lo escuchaba con detenimiento cuando me hablaba de sus platos y postres preferidos porque pensé que ese entusiasmo y la forma tan detallada que usaba para referirse a los alimentos venía de su interés por compartir conmigo datos para conocerlo a él o su cultura. Me describía algunos alimentos o platos como si se tratase de un poema y luego cuando me traía por Italia me llevaba a mercados, reposterías y cuanto sitio había y lo único que se escuchaba era: “Prova, Prova”,  “Mangia Mangia”.... Yo en efecto, probaba y comía y acto seguido venía el cuestionario por su parte… ¿A qué te sabe?, ¿Cómo lo sientes?, ¿Te gustó?, ¿A qué se te parece?  Y mi cara era de total confusión.  Yo sólo podía pensar: ¿por qué tantas preguntas? Era confuso para mí tener que pausar, comer, evaluar y pensar sobre algo que normalmente uno se come, dice bueno o no tan bueno o malo y ya está, o posiblemente ni evalúa el sabor.  Pero el choque grande vino cuando me quedé acá más de 15 días, ya no era vacación, y donde quiera que iba sólo escuchaba hablar de comida. También personas extrañas me hacían las mismas preguntas y hasta viendo TV y pasando de canal en canal y a todas horas están cocinando. Por otra parte estaba en reuniones familiares y en el desayuno ya estaban hablando del almuerzo y por consiguiente de la cena.  Iba a celebrar la navidad,  o cualquier fecha importante y estaban más de 4 horas, sentados, comiendo y el ‘titingó’ de vasos, copas y platos de cerámica chocando no paraban nunca. Y cuando piensas que todo termina y que nos vamos del lugar …… ¡Atención! Es sólo una pausa para beber, digerir, jugar bingo y volver a la carga, todos a la mesa porque la comida no acababa y de nuevo uno vuelve a sentarse a hablar y comer y comer.



Entonces, es como espectadora, sentada en la mesa, entre todos los pensamientos que te vienen a la mente, y todas las conversaciones que surgen en tu entorno; observas la alegría de quién te está preparando la mesa con su mejor vajilla, y sobre todo de quién te prepara la comida y te cuenta que se despertó temprano para ir a buscar la carne al carnicero o los vegetales y frutas de X lugar antes que se acabaran por que sabe que son lo mejores. La tía que te habla de lo rico que quedó el postre que preparó, y los nietos recuerdan a la abuela que los cuida desde el cielo, cuando se levantaba de madrugada a pelar tomates que cocinaba a fuego lento para servir el mejor ‘sugo di pomodoro’ *salsa de tomate, que existía en el planeta para la pasta que le hacía a los nietos. Te describen olores, sensaciones, mueven las manos pa’ lao’ y lao’, se le viran los ojos pa’ arriba,  y de momento te sientes en medio de una película de Disney con tanta fantasía, tanta pasión y emoción, pero…. ‘Eh’perate’,  ¡Si sólo están hablando de comida!!! Sí, hablan de comida…. Y así realicé que la forma de dar, demostrar y vivir el amor en esta cultura es a través de la comida.  Para un italiano es de alegría tener a la familia y amigos en una mesa compartiendo, allí te dan lo mejor de sí, sus recuerdos, su crianza, sus tradiciones y sus memorias más entrañables.  Mientras nosotros los boricuas nos encanta tocar, besar y abrazar, aquí encuentro y siento que los italianos en general, son menos expresivos y más tímidos en ese departamento ya que cuando te quieren demostrar amor lo hacen a través de la comida.  Y mira si lo he comprendido bien. Que ahora soy yo la que voy al supermercado casi todos los días, me detengo a admirar cada frutería o mercadito que voy y me gusta disfrutar el perfume de frutas y viandas frescas, me gusta probar todo, también  me gusta leer y escuchar la historia de tradición de cada casa o restaurante ya que la elaboración de productos son recetas familiares que pasan de generación en generación y mantienen la  tradición o como dicen aquí ‘rispetta la tradizione’.  Valoro el estar en una mesa con la familia todos juntos, sentados al mismo tiempo disfrutando, conversando, sin prisas, es muy bonito. Al principio no entendía esa manera de expresión que habla también de un legado, una tradición, la importancia de la familia y como es ese el momento que estamos todos en la mesa tan importante para que la familia se mantenga unida y fuerte. Un sentimiento con el que cada día aprendo y aprecio más de mi familia aquí y de este país. 





Ahora comprendo de dónde viene el amor por la comida y va mucho más allá de la cocina y los alimentos… es de los momentos que se crean cuando podemos compartir unidos en una mesa.  ¿Qué piensas de mi teoría? Te leo en los comentarios. Hasta la próxima, ciao ciao. 





 
 
 

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